LA INOCENTE CULPABILIDAD

VERA DRAKE
(Reino Unido – Francia, 2004)Cuando un secreto es sepulcralmente escondido durante tanto tiempo, corre el riesgo de ser olvidado o de parecer que su divulgación ya no representa peligro. El secreto de Vera Drake era atesorado, además de sus ocasionales y clandestinas pacientes, por una falsa y oportunista amiga que, al ser arrinconada por la policía, no demora en traicionarla. Imelda Staunton (Vera Drake) encarna un protagonismo de tal fuerza dramática, de tal convicción y realismo que sostiene, sin atisbos de tropezar, el raudal de sensaciones encontradas que envuelve al film.

Ambientada en la Inglaterra de los años cincuenta, con las heridas de la Segunda Guerra Mundial aún sin cerrar, VERA DRAKE nos instala en la humilde pero intensa vida de una familia proletaria: Vera, una sufrida pero feliz trabajadora doméstica en casa de ricos, atiende, además de su familia, a su madre vieja y enferma. Su esposo Stan, un orgulloso mecánico, trabaja en el taller de su hermano; Sid, el hijo mayor, un mozo dado a las mujeres y al trabajo, labora en una sastrería y la menor, Ethel, su desagraciada y tímida hermana, condenada a la soltería, es empleada en una fábrica donde prueba bombillas. El frágil castillo de naipes que había construido Vera con su tesón y ternura, con la inmaculada reputación familiar (“pobres pero honrados”, “tenemos tanto que agradecer”), el mismo que albergaba a su bien más preciado: su familia, pronto se vendría abajo con el descubrimiento de su alterna ocupación ad-honoren, a la que ella jamás se refirió como “abortar”, sino como “ayudar”.

Como se han percatado, es un film cuya estructura está dividida en dos, partida por un hito: el descubrimiento del secreto de Vera Drake. Una primera mitad impecable, de recorridos suaves y encuadres que parecieran no tener prisa, paneos que siguen a los personajes, lo que éstos miran, lo que tocan, lo que no pueden palpar. Primeros planos encargados de expresar, cómplices con el espectador, el carácter de los enfocados. Los diálogos y el lenguaje minimalistas y bien cuidados, necesarios para hacernos saber que dichas personas no son mudas, y cuya carga emotiva está planteada al convertir al espectador en una especie de voyeur del mundo que ellos habitan y el modo en que lo hacen. VERA DRAKE es una producción que explota en forma sobresaliente los interiores, y con esto derrama la magia de los colores propios de lo vetusto, sin brillo, que encierran tanta vida como melancolía y en ello, el tratamiento clásico de las imágenes (fotografía) a contraluz. El trabajo visual se mantendría en la segunda mitad, los padecimientos de Vera, mientras que el hasta ahora bien cuidado trabajo verbal, cedería ante unas situaciones innecesarias, cuando se les otorga voz a algunos personajes (caso del hijo o del nuevo yerno) para que expongan sus puntos de vista. Cuando abordamos el “equilibrio” en una historia, no nos referimos (aunque a veces esto funciona, como en el caso de los filmes de superhéroes) a que halla partes proporcionales y antípodas en ella; sino, a que habiten dentro de un mismo entorno dramático personajes que puedan ser capaces de disipar o de contener un estado de carga. Me refiero a la jorobada y demacrada hija de Vera, Ethel, triste al comienzo, mejorada luego de que se comprometiera con un vecino bobalicón. Aparte del extraordinario parecido físico, misma tensión en los gestos y símil expresión, ve su mundo interior vuelto añicos en el momento en que la desgracia y el oprobio carcomen a su madre; justo en el momento en que la vida de Ethel pareciera vislumbrar un ápice de felicidad femenina, el de Vera, y por consiguiente el de ella y su familia, empieza a hundirse en un oscuro y profundo abismo a causa del secreto descubierto. VERA DRAKE pone en alto relieve la convivencia con lo inconcluso, con aquello que nunca terminará de formarse a no ser para alejarnos de aquel ideal añorado, como lo es la felicidad.

Definitivamente una de las mejores películas que se han proyectado en salas limeñas en 2005 y ojalá que pronto la distribuyan en provincias. Aunque a más de uno no le acabará de gustar el final, para mí es uno de los finales esperados mejores “cerrados”, si cabe el término, en el que el director, Mike Leigh, reafirma su gusto de realizador personal, uno de los pocos que quedan. VERA DRAKE es del tipo de historias en las que a pesar de saber qué es lo que sucede desde antes de recorrerla (tal es el caso de “Crónica de una muerte anunciada” del Gabo; o “La Muerte de Artemio Cruz” de Carlos Fuentes; o “La Muerte de Iván Ilich”, de Tolstoi, aunque tratadas en diferentes contextos) queremos saber cómo es que acontece y más aún, en qué degenera. El hilo narrativo, al hermanarse con el móvil de la historia, genera la tensión necesaria para disimular cierto espasmo que pareciera apoderarse por momentos de la trama, sobre todo en la primera mitad. Por otra parte, es una película que toca un tema picante hoy en día, el aborto, planteado a mitad del siglo pasado. Decir que Vera Drake “ayudaba” a las muchachas a no padecer una vida indeseable, al practicarles un aborto, sería tan válido como aseverar que estaba poniendo en peligro la vida de esas mujeres y que estaba matando a un futuro bebé. El tema es controversial. Tenemos la polémica sobre la “píldora del día siguiente” además de que un bebé es tal desde que tiene cierta edad y mejor no nos metamos en líos y disfrutemos de esta buena producción que, aparte de darnos en el gustito por la estética y las buenas actuaciones, nos pone a pensar. Dicen que del odio al amor sólo hay un paso; luego de VERA DRAKE, diría que de la inocencia a la culpabilidad, existe otro bastante pequeño.

Acerca del director: “El escritor y director Mike Leigh nació en 1943 en Salford. Estudió en la Real Academia de Arte Dramático de Camberwell, en la Escuela Central de Arte y en la Escuela de Cine de Londres. Su primera película fue Bleak Moments (1971), seguida de diversas series para la televisión. Secretos y Mentiras y Topsy-Turvy tuvieron nueve nominaciones a los Oscar entre las dos. La última de ellas ganó dos de estos premios junto con la Palma de Oro del Festival de Cine de Cannes de 1996. Mike Leigh también ha escrito y dirigido alrededor de veinte obras de teatro, la más conocida de todas ellas es Abigail´s Party, que también dirigió para la televisión, y que recientemente se ha vuelto a llevar a escena en el Teatro Hampstead, donde originalmente se representó en 1977.”

8 Comments

  1. la amigo pita super grandi, verdad que es como tu dices ese film… hace algunos dias lo vi en mi dividí y realmente me sorprendió la actación de la señorita… por ahí tengo algunas peliculas bacanes que podrías comentar, tengo el mercader de venecia, etc… te escribo además para contarte que ya estoy renovando mi blog, he dividido los temas: ensayo y poesia (http://eltiempodeotratierra.blogspot.com)/ y tributo a la mujer (http://nenufaresblancos.blogspot.com/

  2. Efectivamente estupenda y profunda película. La actriz es bien conocidad en Inglaterra, una de las mejores. Realmente es un tema, el de la película a debate, en cualquier caso ella era consciente de hacer el bien, es decir ayudar a esas mujeres, cosa de la que se tienen que ocupar los gobiernos, en esa época y en esta. Un abrazo, tus fichas de cine son estupendas.

  3. Soy escritor en realidad, y para los que no lo sabían, (en especial para ti Beatriz) hace poco, he publicado un libro(algunos cuentos para ti y otros para el mundo), lo que pasa es que me gusta mezclar vida y arte, traspapelarme. A Zuriñe le digo que: yo ya tengo una certeza de lo que es la vida, y que es muy mía por cierto, pero sí pues cuesta trabajo, no desear a una buena tía que pasa con minifalda o mostrando el ombligo más espectacular del mundo, nos hicieron de carne, si nos hubieran hecho de madera esto no hubiera sucedido, gracias Zuriñe por tus comentarios. De igual modo al de Oscar, claro, alguien dijo por allí : que el planeta podría vivir perfectamente sin los seres humanos, la estamos embarrando toda. A los demás comentarios bacán pues, y gracias.

  4. Cenizo! Que bien ya estés en la ciudad. Tenemos que conversar, capaz en el café Barcelona? Un homenaje a los lugares totem?
    Al parecer he estado inubicable, pero poco a poco los cuartos-ostra se abren, q color! digno de un manicomio, espero funcione…

    mañana te doy un fonazo y ya ves
    DiosLaPerra, segunda temporada

  5. Gracias Oscar por interesarte por el gusanilla. Me hace una ilusión tremenda porque me los trabajo mucho. Empieza por el libro “Coranzon tan blanco”, después ya no podrás dejar a Marías nunca más. Y en general todos van de búsqueda, una búsqueda metafísica…Un abrazo.

  6. Chicho, ya me estoy paseando por tus blogs, qué bueno que los hayas actualizado. Alexandra, tienes mucha razón al referirte como “bien planteada” acerca de Vera. Zuriñe, gracias por el dato acerca de Javier Marías y xavier, a ver si lo consigues y me pasas el dato, es una joyita que viene bien recomendado, les sugiero que entren al blog de zuriñe, EL GUSANILLO DE LOS LIBROS y lean la reseña acerca de Marías.
    Gracias a todos.

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