POR CAUSA DE UN PERSEGUIDOR

La afición de varios actores y cineastas por la música jazz es conocida. De entre ellas, la de Clint Eastwood es una de las más notorias, no sólo porque apoya y dirige festivales de este género en Estados Unidos, sino además, porque se dio el gusto de dirigir un film basado en la biografía de uno de sus ídolos (y mío también), el controversial saxofonista Charlie Parker (1920 – 1955), apodado “bird” por su predilección por el pollo frito. Dicho apodo fue elegido para el título de su film: “Bird”, en 1986, basado en los inéditos cuadernos de la viuda del músico, pero más en el guión perdido en los archivos de Columbia y firmado por Joel Oliansky, al que Eastwood se ciñó. La película es hermosa, con una fuertísima carga emocional, estructurada a manera de prismas en los que el tiempo suele confundirse. Todo ello fue bastante bien soportado por el entonces no muy conocido Forest Whitaker (“The Color of Money”, 1986. Martin Scorsese o “Platoon”, 1986. Oliver Stone) en el rol protagónico de Charlie Parker, un “jazzman” genial, heroinómano desde los 15 años y que cuando le hicieron la autopsia a los 35, el interior de su cuerpo parecía ser el de un tipo de 65 años, según los médicos. De esta película hablaremos luego con más detalle, quizá en un grupo de artículos sobre producciones semejantes o del subgénero llamado “biopic”, como “Round Midnight”, por ejemplo. Por el momento los dejo en el ingreso de esta calleja nocturna, oscura y bulliciosa que es en donde habita el jazz, entre neón, cigarros, sombreros de fieltro, pianos, trompetas y saxofones; más todavía en el origen de todo lo que sería luego el jazz que ahora conocemos.

Todo comenzó como jugando. De todo esto lo que nos queda claro es que el jazz nació en el sur de Estados Unidos a finales del siglo XIX (1890) pero la crítica jazzística nació en Europa. Es decir, la crítica seria. Fue el director suizo Ernest Ansermet, en 1919, quien escribió la primera valoración digna de tomarse en cuenta. Luego vendría el primer libro sobre jazz, escrito por el belga Robert Goffin en 1929. Así mismo, la primera revista sobre jazz la escribió un francés, Hugues Panassié, a finales de los años veinte. Terminando los años treinta aparece la primera discografía sobre jazz, y fue escrita por otro francés, Charles Delaunay (nombrado por Julio Cortázar en el cuento “El Perseguidor” sobre la biografía de Charlie Parker). Vale la pena nombrar todo esto, puesto que gracias a ello es que contamos con información escrita al respecto. Entonces, no es raro percatarse de que en los inicios fueran los europeos los que se dedicaran a escribir sobre jazz, pues este arte era (y lo es hasta ahora) aceptado por los artista e intelectuales del Viejo Continente como un arte a tomarse en serio, a diferencia de lo que ocurría en su país de origen, donde era equiparado como una elevada música circense. Es bueno agregar que los grandes artistas europeos, desde Hindemith a Stravinski, de Picasso a Matisse, le habían rendido homenaje en sus respectivas obras. Quizás por eso es que varios de los renombrados músicos norteamericanos fueron reconocidos como tales en Europa antes que en Norteamérica. La lista es larga, pero de ellos recordamos a Albert Ayler, Cecil Taylor, Eric Dolphy, Ornette Coleman, Chick Corea, Lester Bowie, Joseph Jarman y Anthony Braxton.

El dato: la mayor revista jazzística del mundo no es norteamericana sino japonesa: Swing Journal, que aparece en Tokio. Le sigue la Jazz Forum en Varsovia, editada por la Federación Internacional del Jazz. Cosa curiosa, en Estados Unidos, los tres más prominentes críticos de jazz son oriundos de Europa (Leonard Feather, Dan Morgenstern y Stanley Dance). Con esto queda descartada la tesis de Lincoln Collier de que la crítica jazzística nació en Estados Unidos. A todo esto, no puedo evitar repetir lo que dice el padre del cine peruano, Armando Robles Godoy, respecto a la crítica: “La crítica es el polvo estéril del arte”. (Un polvo que si bien no fecunda, al menos produce placer).

One Comment

  1. Bird fue una película que tiene unas críticas estupendas y aquí forma parte de la obra de arte dentro del cine. A mi me impactó, y su actor también, es realmente muy bueno. Los films de jazz me gustan, tal vez sea ese ambiente nostálgico y poético que crean, ese ambiente nocturno, no se…
    Te he publicado en el rincón con tu estreno de cinencuentro. Abrazos campeón

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