ILUSIONES VERDADERAS: DOGVILLE

“En el set todos somos esclavos de los actores, la cámara no se fija ni en el logotipo de Warner Brothers, ni en el director carismático, está en el actor que concentra toda la energía”. Fue lo que dijo el cineasta Abel Ferrara (U.S.A. 1951), que participó en el reciente Festival de Cine de Mar del Plata con su film “Mary”. O sea, el plató es esclavo de los actores. Sin embargo, Lars von Trier, escritor y director de “Dogville” (2003), su obra maestra (hasta ahora), nos plantea, con esta película, una discusión ante lo dicho por Ferrara. Es decir, los actores en el imaginado plató de “Dogville”, trazado por un mezquino arquitecto y apreciado a vista de pájaro por nosotros, se vuelven esclavos de éste, y no lo contrario. Los personajes se subordinan a las edificaciones que simulan no ver; a lo que está pero a su vez no. A lo que se supone debería ser una urbanística convencional, que sí lo es, al menos en nuestra imaginación. Construimos un pueblo sensorial dentro de nosotros. Así, una parte, un pedazo de ese cuerpo formado por la “palabra” cinematográfica, le otorga vida al todo: El ruido de una desvencijada puerta invisible al ser abierta y después cerrada por alguien, tomada y empujada por su manija, también invisible, nos indica que esa puerta existe. El dibujo de una silueta canina y su ladrido, nos entrega a un inexistente y gruñón can, capaz de morder a quien intente robarle su imaginario hueso. También, los muros que no están para nosotros, sí se interponen a los 15 habitantes de “Dogville” y podemos apreciar lo que otros no podrían. Es decir, un arquitecto ha sido instalado en nosotros, justamente con el trabajo que éste no ha concluido, o ha imaginado concluir o ha sido borrado luego de concluido. Es cierto que todos vemos a los actores, en aquel singular y frágil escenario, trajinando, viviendo, conspirando, abusando, compartiendo costumbres que nadie allí se atreve siquiera a rechazar; pero más vemos lo que no podemos ver: el escenario mismo.

10 Comments

  1. esa pela me parecio genial , me fue tan metafórica, es de las mejores que he visto, se tendia que charlar de hecha no se puede solo poner un coment.
    acerca de lo de los coments en mi blog, la extraña y sorpresiva bienvenida fue a pedido tuyo, espero que lo hayas entendido y no haya paltas.
    un abrazo

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