LA NOTTE BIANCA DELL’ITALIA

el rostro del asesino
Beckenbauer: “Abbiamo fatto una grande gara, ma gli italiani sono stati più intelligenti e un po’ più fortunati”
“Habíamos hecho un gran certamen, pero los italianos fueron más inteligentes y después más afortunados”. Definitivamente en fútbol no hay lógica, pero lo que sí pesa es la tradición, al menos hasta lo que va en la historia de los Mundiales: Alemania nunca ha vencido a Italia. Y como fantasma estaba el reciente encuentro amistoso en que Italia le metió cuatro pepas al equipo bávaro. En esta ocasión, los paisanos de la “azzurra” volvieron a tumbar a Alemania en un partido vibrante, de ida y vuelta, que no admite las excusas de la suspensión del tractorcito Torsten Frings por el incidente boxístico al final del encuentro frente a Argentina. Definitivamente el primer tiempo de aquel match, Alemania-Argentina, es de antología. De artesanos perfeccionistas. De púgiles desconfiados y respetuosos de su rival, sabedores, ambos, de que en cualquier momento podría aparecer por ese túnel un golpe cegador. Sin embargo, a pesar del gran nivel técnico de esos 45 minutos iniciales, nos quedamos con el sabor de que le faltó condimento, audacia, “huevos” y eso y mucho más, fue lo que sobró en Alemania – Italia. Más de parte de los italianos. Los panzer son contundentes. Arrolladores. Pero no hay mejor retaguardia, última línea, a mi gusto, que la italiana. ¡Maestro Cannevaro! ¡Grande Bufón! ¡Magnífico Pirlo!

Minuto uno del suplementario y palo de Gilardino. Lo que temía era el resto físico de mi favorito. El resto físico y la ruleta de los penales, pues ya sabemos del “papelito” de Lehmann. Dos últimos minutos a toda máquina, de un trajín alucinante, en que Italia supo hacer respetar su picardía, astucia e inteligencia frontal, donde justamente la pieza de recambio, Grosso, de quien los alemanes pensaban sacar ventaja de su inexperiencia, fue el que abrió el marcador con un tiro cruzado, lejos de Lehmann, luego de un contraataque organizado, de más corazón que piernas. Nadie esperaba que un minuto después viniera el segundo gol italiano, de los pies del astro de la Juventus, Alessandro Del Piero, criticado por su bajo rendimiento hasta entonces, demostrando, como lo hizo Zidane ante España, que los grandes aparecen en momentos insospechados. Con esta victoria he ganado varias apuestas (las más en cervezas que en metálico) y sólo falta esperar por festejar el triunfo de Portugal, otro de mis candidatos. Italia – Portugal. Una final entre la espada y la espada.

5 Comments

  1. Anónimo

    Hola Óscar, Zenia desde el Caribe en>

    http://imaginados.blogia.com

    Anoche preparé unos espaguettis de rechupete. Celebré la victoria italiana. Los equipos de mi favoritismo eran Argentina, Brasil e Italia, en ese orden.
    Cuando estudiaba en la universidad tomé cuatro semestres de Italianoy me acerqué más a su cultura, tan exhuberante, con su romanticismo, sus pintores geniales…
    Gian Luigi, Grosso y Del Piero fueron las mayores estrellas frente a Alemania, equipo que jugó fuerte y que también dio bastasntes codazos y cabezazos. Me gusta lo limpio.
    ?Has probado el café con menta, crema de leche, hielo..?

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