PERROS URUGUAYOS

La película ‘La perrera’, del joven realizador uruguayo Manuel Nieto, ha ganado el Premio ‘Tiger Award’ de la XXXV edición del Festival de Cine de Rótterdam, junto a los films ‘Old Joy’, del estadounidense Kelly Reichardt y Walking on the wild side’, coproducción chino-francesa de Han Jie.

Una de las personalidades extranjeras que tuve la oportunidad de conocer en el pasado Festival de Cine de Lima, fue al joven director Manuel Nieto (Uruguay, 1972), por una entrevista que nos concedió a Cinencuentro. Manuel tomaba un café y un sándwich en la cafetería cuando lo abordamos. Me quedó la primera impresión de un tipo simpático y sencillo, simple en sus modales y seguro de lo que decía. Más todavía cuando se comparó su ópera prima en competencia, “La Perrera” (que no tuvo la misma suerte que en Holanda), con la ópera prima de su suicida amigo Juan Pablo Rebella, “25 Watts” (2001). Recuerdo que soltó una cómplice sonrisa para decirnos, con ese gesto de manos tan italiano, o uruguayo, o argentino, que él había hecho todo lo posible para alejarse de “25 Watts” en “La Perrera” (2005), y que más le gustaría que se hable de esas diferencias. Lo cierto es que no son muchas o en todo caso no se perciben nítidas, debido a que un profundo espíritu de resignación se ha apoderado del reciente cine uruguayo, hermanándolo y distinguiéndolo. O condenándolo. De hecho, aceptó influencias, puesto que él trabajó como asistente de dirección en ese primer film de Rebella y en el segundo (y su último), “Whishy” (2004) (en que pude ver a Nieto en el “detrás de cámaras” en DVD). Sobre “La Perrera” y el cine uruguayo hablaremos luego. De momento los dejo con algo de la entrevista que apareció en “Vértigo”, la publicación que acertadamente el CCPUCP repartía gratuitamente juntamente con la programación y más noticias sobre el Festival.

En La Perrera, la noción del tiempo es fundamental. ¿Cómo la trabajaste?
– Yo trabajé a partir de la espera del protagonista que, al haber perdido su año académico, debe esperar un año para dar un examen de reingreso. La casa que construyen los personajes marcó el proceso fílmico, puesto que se tuvo que adaptar el rodaje al tiempo que es necesario para construir una casa, lo que permitió ver también la evolución física de los personajes y el cambio temporal del lugar donde la acción se desarrolla. Los ocho meses de rodaje permitieron afinar la narración, lo que se puede ver en la evolución misma del ritmo de la película.

¿Cómo surgió el humor en la película, en especial durante la construcción?
– El humor se fue colando. Yo siempre basé la película en la construcción de la casa, que es una metáfora del esfuerzo del personaje. El humor se construye más en torno a los personajes y a sus actitudes que en torno a la construcción misma, que tiene un carácter más simbólico.

Algunas cortitas extraídas de aquella entrevista aparecida en Vértigo:
“Yo mismo en una época estuve como David, el protagonista, sin saber mucho qué hacer con mi vida”.
“A mucha gente no le gusta que la imagen que da La Perrera sobre Uruguay sea mostrada por el cine”.
“Hay cierta melancolía en las películas uruguayas recientes”.

Esta película hubiera sido seria candidata a “Mejor Afiche”, de haber existido esta categoría. De hecho, para la mayoria de mis amigos, hubiera sido la ganadora.

2 Comments

Leave a Reply