A MEDIA NOCHE DE CORTOS

Una de las bondades de los festivales de cortometrajes es, sin lugar a dudas, la variedad y cantidad de propuestas y planteamientos audiovisuales que uno puede apreciar en un breve tiempo. Otra, al menos en LA NOCHE DE LOS CORTOS, es que el ingreso es gratuito. Y otra no menos importante es que se difunde en simultáneo en las principales ciudades del Perú, luchando así contra centralización que tanto nos agobia. Vale decir que para ayer miércoles, con media semana transcurrida y un viaje de trabajo en medio, y consumida la primera mitad del Festival en un promedio de dos horas diarias de proyecciones, no me había perdido de casi nada. Repasemos esta primera media Noche de Cortos.

Lunes 18. Si me preguntasen cuál fue el “gran tema” por donde discurrieron los cortos proyectados ese día, respondería que la mayoría, o en todo caso los que a mí me parecieron sobresalientes del resto, trató sobre la violencia, problemas de comunicación e incomprensión en la sociedad moderna. Exceptuando el que para mí fue el mejor de la noche, “Los Rengos”, un corto que ya no demuestra, sino que reivindica el gran momento por el que está pasando el cine argentino. De Perú se proyectó un corto curioso, “El Ensayo”, una animación de instrumentos musicales, una orquesta tocada por nadie o por gente invisible que interpretaba exigentes piezas clásicas. Un corto entretenido. Nada más. “Mala Sangre”, español, nos remite a la violencia callejera, juvenil, que siempre cobra víctimas inocentes, pretextos de bromas de mal gusto que no hacen sino enlutar algún hogar. “Dentro” es otro corto español que nos plantea el manoseado tema de esas secuestradas que luego de liberadas se confiesan enamoradas de su secuestrador. No obstante lo interesante fue el planteamiento argumental, en que al final se resuelve todo. Bien cuidado. Y también de la Madre Patria, “Sabah”, una historia que pone en el tapete quizás uno de los principales problemas de la multirracial España, la migración o los inmigrantes. Una pareja de orientales viaja en auto por las rutas de España y en plena travesía su menor hija cae enferma. El padre habla francés y la madre una lengua árabe y ninguno de los tres castellano, y pronto la desesperación de no poder expresarse sino simiescamente con los habitantes de la carretera, traerá nefastas consecuencias. De “LOS RENGOS” siento que dedicarle apenas dos líneas sería algo injusto. Quizá le escriba un post. Por el momento les cuento que algo de “Nueve Reinas” con guiños a la picardía y a la orquestación de Kusturica se adivina en él; descontando las muy buenas actuaciones y los mejores giros dramáticos por medio del humor, a veces negro, pero humor.

Martes 19. Esa noche fue más bien tímida, pues la mayoría fueron propuestas conceptuales (ocho). Cortos europeos. Lo que esto prueba es que el público, el espectador que va al cine los fines de semana e incluso se siente satisfecho con la programación de Block Buster, todavía no está preparada para cierto tipo de cine, al que sólo visionan con extrañeza y si al final de la función se les hiciera la pregunta que si les gustó la película, responderían dubitativos, pensando en que si dicen que no, podrían ser tomados como ignorantes o pusilánimes, y si respondieran que sí, tal vez serían cuestionados al respecto. Dudas en los rostros. Interrogantes pero muy poco placer leí en la mayoría de los rostros que pude ver (y no fueron pocos). Claro, hubieron algunas reacciones distintas, pocas, pero que son las que imagino motivan a este tipo de directores. Los conceptos trabajados fueron derivaciones de lo industrial o de la industrialización, de lo electrónico como soporte de una existencia o una existencia esclavizada sin saberlo o aceptarlo a lo electrónico, de la inmortalidad como decisión propia. Como sucede por lo general en este tipo de trabajos, fueron guiones sin diálogos, apoyados más en las actuaciones y en las exigencias de la posproducción. Lo del miércoles lo cuelgo luego, porque ya vi que me estoy excediendo del formato planteado.

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