LA COSTA DE LOS ANDES

No es un déjà vu. Sucede que publiqué el 16 de agosto último, por el Festival de Cine de Lima, un texto algo adelantado para la fecha, pues todavía no se estrenaba MADEINUSA en la cartelera comercial limeña. Y sucede que durante la última semana ha saltado a la palestra de la polémica, luego de su estreno, pues los medios han sido, por lo general, bondadosos con sus verbos y adjetivos para con ella. No obstante hay quienes parecen haber visto más allá de lo evidente, y han alzado sus plumas, por así decirlo, los que escribimos, ya sea en blogs o en prensa escrita; aunque más los que hablamos en cualquier café o esquina o salida de cine. El programa EL PLACER DE LOS OJOS, el más objetivo de los pocos que hablan de cine en Perú (por no decir el más enterado y no justamente enamorado, enceguecido de Hollywood) invitó a dos representantes de los medios virtuales (o sea, blogs) que tratan sobre cine en Perú, a que platicaran frente a cámaras sobre MADEINUSA: a mi amigo Jorge Esponda de CINENCUENTRO, y a Fernando Vilchez, del novísimo blog LA CINEFILIA NO ES PATRIOTA (cuyo tono es a veces exagerado y socarrón, aunque también inteligente). Bien, Esponda y Vilchez tuvieron apreciaciones distintas respecto de la película, y eso justamente es lo que moderaba Ricardo Bedoya, el conductor del programa (han colgado ese segmento en Cinencuentro). Entonces, como era de esperarse, también hemos estado charlando de nuestras apreciaciones (y de las de otros) con algunos, que nunca dejaremos de serlo sólo por pensar o sentir distinto en materia de cine. Por ello creo necesario subir, rescatar del baúl el siguiente extracto respecto a mis apreciaciones sobre MADEINUSA, a quien considero que sería injusto catapultarla hasta el infinito o enterrarla en el más profundo de los abismo (y en todo caso ninguna de ambas alternativas son necesarias para nada), sin que antes se trataran por aislado sus planteamientos estéticos (destacables, a mi gusto) y los argumentales (en deuda), considerando que fue soportada más que todo en la potencia visual que se le reconoce, que en lo narrativo.

“Entiendo que Claudia Llosa es Comunicadora y no Antropóloga. Que ha estudiado guión en Nueva York y trabajado como publicista en Barcelona y me parece muy bien que se haya animado a incursionar en el cine, más todavía porque al cine peruano le hace falta “refrescarse”. Renovarse. Muy bien. Que “Madeinusa” es una ficción y no un documental. De acuerdo. No obstante, a pesar de saber que nada de lo plasmado en “Madeinusa” existe; o, dicho de otra manera: todo lo plasmado en aquel film es producto del imaginario de la directora y guionista, el entorno empleado tiene ya en nosotros respuestas que despiertan con tan solo ver las locaciones serranas, y esas respuestas friccionan con lo planteado por Claudia Llosa. Estoy de acuerdo en que una película es una visión particular sobre algo; quizá ésta haya sido planteada como plataforma o mecanismo de interacción de cuestiones y motivaciones y temores de su creadora, pero aún así me quedo con la sensación de que instalar aquellas “motivaciones” en el Ande, no fue tan novedoso como impostado. Simplemente percibo que algo no termina de cuajar. Ojo, la película, en sí, tiene bastantes logros de orden estético: un inteligente manejo lumínico (más todavía en exteriores), un vestuario que hablaba por sí solo, incluso algunos recorridos de cámara interesantes (más durante los momentos dinámicos), y actuaciones bien logradas, etc. Sin embargo me parece que el tratamiento es demasiado citadino. Que hubo mucho de “rascacielos” tropezándose entre “chozas”. Que hubo un impacto (no un encuentro) de situaciones propias de las tragedias y alegorías griegas y romanas (los bacanales), de los conflictos freudianos (la ira, la envidia y el deseo como móviles congnoscitivos) y aun edípicos con la inocencia y lo fúnebre del rico mundo imaginario de los Andes del Perú; que si bien no lo conocemos del todo, al menos sabemos reconocer lo que a éste le ha sido impuesto en “Madeinusa”. Siento (y repito este verbo para recordar lo personal de mi visión) que “Madeinusa” es un pueblo fantasma que nunca termina de ser aceptado en el Ande y con eso, consigue que nuestro acercamiento, a esa ficción, sea algo artificioso, con consciencia de la irrealidad a que se nos somete, y no una suave transición entre esa forma de realidad y la “verdadera” realidad que uno cree conocer. Finalmente, y esto quizás corresponda más a cuestiones de corte argumental, nunca llega a provocar ese delgado sonido semejante a un “clic” (“delgado sonido” en sentido figurado, por parafrasear creo que a Flaubert cuando hablaba acerca del final de una historia) con que se da por cerrado en forma adecuada un metafórico cofre de mesa.”

3 Comments

  1. Cuando un amigo mío me contó que en El Placer de los Ojos iban a entrevistar a algunos blogger sobre la película Madeinusa, inmediatamente lo relacioné contigo,y es que tu blog siempre es de mi consulta cuando quiero una opinión independiente, directa, e informada.

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