EN LA CAMA

Película chilena que me perdí, junto a “Mariposa Negra”, en el último Festival Elcine de Lima. Me perdí la película pero me gané con la entrevista que le hicimos con la gente de Cinencuentro a la protagonista, Blaca Lewin, una chica sencilla y agradable, de trato suave y presta a las bromas. Pronta a estrenarse en Lima, Raúl Cachay escribe hoy una nota en El Comercio, Intimidades, en que da cuenta del estreno de “En la cama” el día de hoy en la cartelera limeña. (…) la cinta del chileno Matías Bize que hace muy poco llamó la atención de los asistentes al Festival Elcine de Lima por la honestidad y el riguroso minimalismo de su propuesta (dos actores transitando del catre al jacuzzi de un hostal santiaguino), ahora por fin podrá ser apreciada por un público más amplio. Aunque algunos dirán que los elogios –no solo aquí sino en buena parte de las muestras y los encuentros cinematográficos internacionales en los que ya ha sido exhibida– han sido un tanto exagerados, nadie podría cuestionar el impecable trabajo de sus dos protagonistas, Blanca Lewin y Gonzalo Valenzuela, que en la cinta logran un más que convincente retrato de dos jóvenes que, sin conocerse, deciden pasar una noche juntos. Lewin, que compartió el premio a la mejor actriz con la brasileña Lilian Taublib en Elcine (“En la cama” también recibió el galardón al mejor guion), (…) “La sociedad chilena no es tan conservadora como los medios quieren hacerla parecer”, asegura la actriz a propósito de la manera en que el filme de Bize fue recibido por el público en su país. “Muchos quisieron promocionar ‘En la cama’ como una película muy sexual y explícita pero, cuando la gente fue a verla, descubrió que no trataba de eso, precisamente, sino de lo que ocurre después del sexo. Fue muy bonita la respuesta del público: muchos se sintieron tocados, encontraron espacios de identificación a través de distintos aspectos de la película, de sus escenas y diálogos. Es una película muy cómplice con los espectadores”. (…) Vayan a ver “En la cama” y sorpréndanse con el talento y la belleza de Lewin. Será algo parecido a una revelación. Y me pregunto si uno va al cine para ver a un actor o actriz o lo que ya es algo distinto, apreciar su actuación, por encima de lo fallido que pudiera ser la película misma (y esto parece ser lo anunciado); o es que ese tipo de valoraciones por aislado, desmenuzando la presa, separando carne de espinas, son propios de los reseñistas y no de el gran público consumidor.
Debo notar, además, que Iván Thays en un artículo titulado Intrascendente vouyerismo colgado en Más Pop-corn, fue menos entuciasta que Cachay al decir Supongo que Bize no fue consciente de que la única forma de que una película tan exigente –a todo nivel- como ésta hubiera triunfado sería bloqueando cualquier posibilidad de salida “estetizante” y obligando a los actores a representarse a sí mismos, y no a personajes de un guión (…). Quedan las dudas y sólo un camino inevitable: ir a verla. Luego seguimos charlando al respecto.

7 Comments

  1. Anónimo

    La vi estando por Piura, interesante, aunque la cámara “loca”, haga que se pierda intimidad. Avanza bien, pero de tanto querer sorprender con momentos intimos termina cayendose, sobretodo en los finales.

    Saludos, hablamos

  2. Erika Almenara

    Jústamente la noche de ayer tuve la oportunidad de ver esta película. A mi entender, la actuación de ambos actores es impecable. Sin embargo, hubo ciertas escenas que me resultaron innecesariamente largas y algo “impuestas”.
    Saludos,
    Erika

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