CINE DE LOS 90

Zambullido en un trabajo que me han encargado, ando ojenado uno de mis libros favoritos sobre cine: LO MEJOR DEL CINE DE LOS 90, edición de la alemana TASCHEN a los cuidados del crítico y estudioso Jürgen Müller, quien ha escrito una interesante introducción para el libro, hablando sobre “El Silencio de los inocentes” (1991). Así, deseo compartir con ustedes algo de ello, a manera de recomendación, y también algunas interesantes reseñas de películas de dicha década. En Lima he visto el libro en librerías La Familia. Y para hacerles la entrega más amigable, he seccionado los textos que he trascrito para mostralos en breves entregas que espero alguien aprecie.
CINE, TELEVISIÓN, VIDEO
En el cine de la percepción que tenemos de dicha secuencia (la muerte de Bufalo Bill, el asesino) se reduce a ver que, después de los disparos realizados por la agente del FBI, el asesino yace muerto en el suelo. Hasta las últimas imágenes de dicha secuencia no volvemos a la luz del día ni vemos a velocidad normal: lo que acabamos de presenciar se halla por debajo del umbral de la percepción. Hasta que Clariece no carga el arma no entendemos lo que debemos haber visto.
En realidad, ha agotado toda munición de seis cartuchos. Aunque no hemos podido percibir estos seis disparos concientemente, las imágenes finales nos permiten llegar a esta conclusión. Durante el tiroteo, el ángulo de la cámara cambia constantemente; según el momento, vemos la escena a través de los ojos del asesino o de la agente del FBI.
La secuencia que acabamos de describir apenas resulta perceptible en el cine. Para poder verla, es preciso segmentar la secuencia visual en fotograma con un video.Evidentemente, como medio de reproducción audiovisual, el video posee un potencial estético comparable al de un tocadiscos o reproductor de CD. Permite un análisis exhaustivo, tanto si uno colecciona las películas de un director o interprete determinado, como si esta interesado en un género en particular.
Con respecto al video, Martín Scorsese muestra un optimismo absoluto, puesto que ve en dicha tecnología la oportunidad de infundir un entusiasmo renovado por el cine. En su breve articulo “La segunda pantalla”, Scorsese escribe sobre las nuevas oportunidades que brinda el video. Ya no hay problemas para visionar películas apenas conocidas pero que merecen ser objeto de estudio, y por fin es posible comparar escenas cinematográficas directamente. Asimismo, el director agradece que el video haya ampliado la distribución de algunas de sus películas, que ahora llegan a aun publico mas mayoritario.Gracias a la posibilidad de detener la imagen, el video permite realizar un análisis formal y estético de los fotogramas, estudiar el contenido y la composición de una toma o visionar una secuencia de la misma manera que se puede escuchar una y otra vez una interpretación virtuosa de un pasaje musical por puro placer. El aumento del número de fans de las películas honngkonesas se debe en gran parte al hecho de que el video permite apreciar su brillantez técnica. Aunque, en este caso, son contados los filmes proyectados en los cines; la mayoría de ellos solo los hemos visto en video.Cuando un director como David Fincher exige que en sus películas se vean cuatro o cinco veces, dicha necesidad no plantea problemas al espectador. Es evidente que el video no puede sustituir al cine, pero permite disfrutar de distintas formas la percepción. Las fastuosas producciones de Hollywood se crean con el fin de hacerlas apropiadas no solo para la experiencia excepcional del cine, sino también para su visionado reiterado en video.
Cuantos más detalles se oculten intencionalmente en una película, mas diversión ofrecerá cuando se vea de nuevo.En este sentido, hoy en día la mayoría de las películas tienen tres estrenos. Primero aparecen en el cine, luego salen en video y, finalmente se emiten en uno de los muchos canales televisivos existentes. El video es sin lugar a duda el avance de las últimas décadas que mayor influencia ha ejercido en la cinematografía. La profusión de su uso ha propiciado la aproximación entre el cine y la televisión. El video se ha convertido en el elemento mediador entre ambos, y la televisión ha dejado de ser la segunda alternativa. La versión para cine Star Trek (desde 1979), Expediente X (1998), Misión: Imposible (1996,pag. 164) y El fugitivo (1993) se inspiro en famosas series televisivas. Lo mismo ocurrió en el caso de la serie de culto Twin Peaks (1989-1991) de David Lynch, en la que el director se baso posteriormente para rodar un filme (1992). Las barreras entre los dos medios se han vuelto permeables. Helen Hunt y George Clooney eran actores televisivos de gran popularidad mucho antes de cobrar fama como estrellas de Hollywood, y algunos de los directores destacados en la actualidad han realizado videos musicales o trabajado para la televisión antes de poder rodar un largometraje.

4 Comments

  1. Creo que Clarice siempre se quedará como la musa del cine de los 90. Pásate por mi Rincón del cinematógrafo, para que veas las reseñas que escribo en Cinencuentro. Ya ves, yo también. Me encanta escribir ahí. Es un sitio que se están trabajando muy bien. Salen a la derecha.

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