LA VIEJA ASIA, UN MUNDO MARAVILLOSO

Después de una movida fuga a las playas del norte por el feriado largo de Semana Santa, retorno algo aturdido todavía por los desmanes. Aturdido pero con varias noticias acumuladas en mi bandeja de entrada. Justamente una de ellas proviene de mi amigo Gerardo Cailloma, director del cine-club de la U.P.N. de Trujillo. Se trata de un ciclo de cine oriental durante el saldo del mes de abril. Gerardo ha escrito al respecto del cine asiático, en su ya conocido boletín, un recorrido por aquellas míticas ciudades:

‘Asia: el inicio de todo, el principio del mundo civilizado, cuna de las más antiguas civilizaciones, algunas de las cuales aún perduran como la China y la India. Gran epicentro de las religiones actuales, sean monoteístas o politeístas: por sus extensas tierras caminaron Jesús, Buda, Mahoma. Surcaron sus mares hombres de leyenda como Simbad para ser evocado en tierras mesopotámicas por Sherezade; ciudades míticas que aún persisten como Bagdad o Jerusalén, como Estambul; otras se perdieron en el tiempo como Samarcanda en la soñada ruta de la seda; Beijing sigue siendo la ciudad celeste y aún está Kyoto, la ciudad sagrada salvada de la barbarie atómica de la Segunda Guerra Mundial. Con la mano de Genghis Khan, los mongoles construyeron el imperio más grande que se haya imaginado hombre alguno. China mandó con Marco Polo muchas técnicas que han de revolucionar al rudimentario hombre europeo: les regaló el papel, la tinta china y un silencioso milagro que revolucionará a la humanidad: la imprenta. Además revolucionaron a la Italia de entonces con dos grandes descubrimientos gastronómicos a tal grado que muchos en la actualidad piensan que son inventos italianos: los helados y el fideo. Los árabes salvaron el patrimonio griego y romano, y traerán de la India, ciencias que las van a rescatar en su lengua: al-quimic, física, al-rimetic.,estas serán enriquecidas por ellos con el al-gebra, al-goritmo; les llevarán el al-riz (arroz), al-qutun (algodón); les traerán el placer de la buena vida con la al-fombra y la al-mohada. Las especias traídas (mostaza, canela, jengibre, clavo de olor) por los árabes para mejorar las gastronomías de los bárbaros europeos con el tiempo causarán la revolución en Europa iniciando el crecimiento de la burguesía comercial, dando pie al Renacimiento y luego al descubrimiento de América. Los hindúes crearán el cero y los árabes crearán las cifras modernas (¿alguien usa la romana?). No es posible concebir el pensamiento del hombre occidental actual sin la influencia de las lenguas indoeuropeas (venidas desde la India e Irán), o la religión judía que da la visión monoteísta y finita del mundo actual, no olvidemos que Joshua (Jesús) nació en Judea. Pero también están Alah, Vişnu, el Gautama Buda, Amateratsu. Solo quedan en el recuerdo los dioses griegos, romanos, celtas o nórdicos, evocados ellos en los días de la semana en cada lengua europea. Quedaron los millones de dioses del Shintô o del Brahmanismo hasta nuestros días. Sus libros sagrados pueblan nuestras casas: la Biblia (ambos testamentos), los Vedas, El Quran. Cuando los Beatles viajaron a la India volvieron a la memoria de los hombres una nación liberada por un hombre diminuto que luchó por una idea que derrotara a uno de los imperios más poderosos de ese entonces, ese hombre es Gandhi; como él otro diminuto hombre pondrá en jaque la presencia norteamericana en Vietnam, Ho-Chi Mihn. El famoso efecto mariposa no es nada menos que una concepción hindú que tiene ya más de tres mil años.(…)’

Esta muestra de cine involucra a modernos directores como Abbas Kiarostami, Wong Kar-Wai, AMos Gitai, así como del clásico maestro Yasujiro Ozu. La cartelera y las sinopsis están en este sitio. La proyecciones se harán en la Sala de Conferencias a las 7:18 p.m. El ingreso es totalmente gratuito.

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